- Sudamérica: El haplogrupo B1 es típico de la zona andina quechua-aymara en una región equivalente a lo que fue el Imperio incaico. Las frecuencias más importantes están en el Altiplano andino, con un 88% en la región del Titicaca; entre las poblaciones aymara se ha registrado una frecuencia de 74%. El haplogrupo B se registra en comunidades aymara con frecuencias entre 67% y 93,9% y en quechuas del Perú 37 a 68%. En San Pedro de Atacama (Norte de Chile) 81%. B es también predominante entre los wounaan y otras poblaciones de la región colombiana del Pacífico y en ciertas etnias en forma aislada, como en los yuco-yupka de Colombia, oriundos de Churuguara (Venezuela) y xavantes del Mato Grosso (Brasil).
Haplogrupo C: Es un haplogrupo mitocondrial que desciende del CZ y que está extendido en amerindios y en Eurasia Oriental, predomina en Siberia y está en menor frecuencia en Asia Oriental y Asia Central. Se originó en Siberia o Asia Oriental hace 28.000 años como promedio y sus marcadores genéticos son 3552A, 9545, 11914, 13263, 14318 y 16327.
- Caribe: En el Caribe hay una probable influencia de los pueblos sudamericanos, encontrándose alta frecuencia en muestras antiguas de taínos de República Dominicana con 75% y en siboneyes de Cuba con 60%. En el resto de América está muy difundido pero en menores frecuencias.
- Sudamérica: En nativos americanos las frecuencias más importantes están en Sudamérica en el Norte de la Amazonía obteniendo 48% como promedio de 11 tribus analizadas, destacan también los nukak y los guambianos de Colombia con 80% y 78%, los yanomami de Venezuela con 72% y los maquiritare 60%. Más al Sur en las regiones de la Araucanía y Patagonia, se encontró en yaganes 48%, fueguinos 42%, mapuches 44% y pehuenches 41%.
Haplogrupo D: Es el haplogrupo mitocondrial con mayor presencia en el Extremo Oriente y
es importante entre los pueblos indígenas americanos. Se originó en
Asia oriental hace unos 40 000 a 60 000 años. Desciende del
macrohaplogrupo M y sus marcadores genéticos son 4883, 5178A y 16362. Se encuentra al Este, Sudeste de Asia y Siberia. Los subclados D1, D2, D3 y D4h se encuentran entre los amerindios, al igual que otros subclados de A, B, C y X. D es frecuente también en Asia Central,
donde es el segundo haplogrupo más frecuente después de H. También se
encuentra en el Noreste de Europa y en Oriente Medio, aunque en bajas
frecuencias.
- América del Norte: Extendido. En los yupik alcanza 64%. Destaca el subgrupo D2 en los nativos de las Islas Aleutianas y pueblos na-dené. D3 encontrados en esquimales.
- América del Sur: Bien extendido, sobre todo en las regiones más australes como la Araucanía y la Patagonia; por ejemplo en nativos de Laitec con 57%, en fueguinos 57%, yámanas 52%, huiliches 49%, mapuches 49% y pehuenches 46%. Otras frecuencias importantes están en los Wichí del Chaco con 54%, quechuas del Ecuador con 33% y otras etnias aisladas.

Los resultados de estas pruebas suelen ser nada o casi nada específicos respecto a etnias y pueblos antiguos, sino que queda de parte de la persona profundizar en el tema de historia, etnias de la zona, etc. Si te dice que tienes un 90% de Ibérico, no sabrás si eres se refiere a un origen íbero, celtíberos, visigodos, vascos, etc, al menos que pongas manos a la obra, recabes información sobre los haplogrupos "propios" de estos pueblos y filtrarlos, además de conocer tu historia familiar para poder llegar a conclusiones más o menos reales. En el caso de nuestra investigación, el origen del apellido Yajure debemos concentrarnos en esos 4 haplogrupos antes vistos.
Hace poco leía un libro acerca de la genética de los pueblos originarios de Colombia, nuestro país vecino y brindaba bastante información al respecto. También pude encontrar información acerca de la genética de los pueblos originarios de Aruba, los cuales son los mismos presentes en Falcón, parte de Lara y Zulia.
Lo siguiente es extraído del libro Pueblos y paisajes antiguos de la selva amazónica, Gaspar
Morcote Ríos, Santiago Mora Camargo, Carlos Franky Calvo. - Bogotá: Universidad
Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias - Taraxacum, 2006 416 p.: il., fots.,
maps. ISBN: 978-958-701-768-7 , link para leerlo.
Los grupos analizados fueron los siguientes:
Chimila, Coreguaje, Curripaco, Embera (Chocó), Guahibo-Sikuani, Guambiano, Guane-Butaregua,
Guayabera, Huitoto, lika- Arhuaco, Ingano, Kogui, Murui-Muinane, Nukak, Paez, Pasto,
Piaroa, Siona, Tucano, Tule- Cuna, Waunana, Wayuu, Wiwa, Yuco-Yukpa y Zenu. Su localización
geográfica puede verse en la Figura l. A pesar de las diferencias en las distribuciones
de frecuencias de los 4 haplogrupos amerindios A, B, C y D en todas las poblaciones
estudiadas, al analizarlas con más detalle, sólo observamos una clara diferenciación
genética de las poblaciones indígenas en un conjunto Noroccidental y otro Suroriental,
como se puede observar en las Figuras 2 y 3, los grupos amerindios de la región
noroccidental se caracterizan por una alta frecuencia del haplogrupo A y
ausencia total del haplogrupo D (con excepción de los Chimila, en donde se encuentra
en un 5.7%), mientras que los Amerindios de la región Suroriental presentan una
menor frecuencia del haplogrupo A y frecuencias intermedias del haplogrupo D (Keyeux
et al. 1998, 1999,2002) La separación de estos dos conjuntos de grupos Amerindios
colombianos coincide, además, con la presencia de una barrera geográfica que los
aísla, la Cordillera Oriental de los Andes, la cual se prolonga hacia Venezuela
como Cordillera de Mérida. Más aún, la afiliación de los grupos a los dos conjuntos
no es solamente genética, sino también lingüística, como se observa en la Tabla 1.

Llama la atención
que, las poblaciones de lengua Arawak y Guahibo-Arawak (Guayabera, Guahibo-Sikuani,
Curripaco) que viven en la región de la Amazonía-Orinoquia, se asemejan filogenéticamente
más a los grupos de lengua Chibcha, y están agrupados en esta misma rama, Así mismo,
los Wayuu (Arawak) se encuentran en medio de los grupos de lengua Chibcha, mientras
que los Yuko-Yukpa, de lengua Caribe, representan una rama totalmente aislada de
las demás (Figura 6), En otras palabras, los grupos Arawak de nuestro país, que
comparten la región geográfica comprendida entre el este de la Cordillera de los
Andes y el océano Atlántico, con los grupos de la misma lengua de Venezuela, Brasil
y las Guayanas son, paradójicamente, genéticamente más parecidos a los grupos Chibcha
que a los demás grupos del Sur-Oriente de Colombia, a pesar de no habitar la región
Andina, Esto podría indicar que, desde el punto de vista genético, son poblaciones
de filiación Chibcha que en algún momento cruzaron la cordillera y se asentaron
en las cuencas Amazónica y del Orinoco, y por transferencia horizontal, adquirieran
la lengua Arawak de poblaciones vecinas
Respecto
a lo expuesto en este artículo, el haplogrupo D está ampliamente difundido en
el macro-grupo de los Arawaks. Coloca de ejemplo a los Wayuu, que si bien
tampoco les predomina el haplogrupo D, si está presente. Menciona varias etnias
además, las cuales no estudiaremos, pero que la mayoría pertenecen al
macro-grupo Chibcha. En el libro plantea la idea de que los arawaks están
relacionados genéticamente con los chibchas, pero que muy antiguamente se
separaron por las barreras geográficas y por la presencia de otras familias
etnicas, luego se diferenciaría el idioma y se aislarían.
En
el siguiente
artículo llamado Diversidad mitocondrial en el noroccidente de venezuela. Implicaciones para probables rutas migratorias prehispánicas,
veremos de forma más clara la relación entre el haplogrupo D y la etnia
caquetía.
Antes de la llegada de los españoles en el
noroccidente de Venezuela estaban presentes varios grupos, en su mayoría de
familia Arawaka. En la zona costera del Estado Falcón, correspondiente a la
península de Paraguaná, predominaban los Caquetíos de quienes se podría decir
que era la población indígena más numerosa de las que habitaban las tierras del
occidente de Venezuela. Eran conocidos por ser gente de paz y muy amigables;
su presencia se hizo sentir en Curazao, Aruba y Bonaire y en menor proporción
en Lara, Yaracuy, Llanos Occidentales, Barinas y cordillera Andina (Arcaya,
1953). Entrando más hacia tierra firme,
en la región sur del actual Estado Falcón y territorio de Lara, destacaba la
presencia mayoritaria de los Jirajaras, quienes compartían la zona limítrofe de
ambos estados con los grupos Achaguas y Ayamanes; estos tres grupos eran
tenidos como guerreros e indomables (Beaujon, 1982). Las características
bélicas deben haber limitado el intercambio de estos grupos entre sí y con sus
vecinos Caquetíos, lo cual junto a condiciones de surgimiento de cada una de
las poblaciones estudiadas, podrían explicar parcialmente las diferencias
encontradas entre ellas. Al comparar la distribución de haplogrupos indígenas
en el noroccidente venezolano con América y el Caribe encontramos como
aspecto más relevante que América del Sur se diferencia del resto del
continente, es decir, del centro y norte de América y del Caribe, sugiriendo
orígenes diferentes y/o procesos de diferenciación producidos por migraciones
posteriores a la llegada de los primeros grupos Amerindios a la región.
Otro aspecto que se desprende de nuestra comparación es que a pesar de
ciertas diferencias entre nuestras poblaciones, particularmente Macanilla,
Churuguara y Barquisimeto (Lara), éstas se clasifican dentro del grupo que las
relaciona principalmente con el sur de Amazonas, el sureste de Colombia y
región Andina; diferenciándose del norte del Amazonas, el Caribe, Centro y
Norte América. Estos resultados sugieren entonces que los principales grupos
que habitaron el territorio del noroccidente venezolano recibieron importantes
oleadas migratorias provenientes de la cuenca Amazónica, principalmente de
grupos de filiación Arawaka; estudios arqueológicos y etnohistóricos apoyan
estos resultados (Fundación Polar, 1997). No obstante, la elevada frecuencia
del haplogrupo A en nuestras poblaciones, particularmente en Macanilla,
evidencian también la influencia de otros grupos geográficamente cercanos a
Falcón, de la zona costera Caribe como los Wayuu, donde el haplogrupo A tiene
frecuencias importantes (Keyeux et al. ,
2002)
Resulta interesante que Macuquita se diferencia completamente de las otras
tres poblaciones venezolanas agrupándose con Aruba. Este estrecho agrupamiento
se debe principalmente a la elevada frecuencia que presenta en ambas
poblaciones el haplogrupo D. Durante los primeros años de colonización de Aruba
los indígenas habitantes de la isla fueron descritos como Caquetíos. Además,
evidencias arqueológicas muestran estrechos lazos entre los grupos Caquetíos
que habitaban Aruba y los que estaban en tierra firme, en la península de
Paraguaná, debido a la cercanía geográfica. La presencia elevada del haplogrupo
D en Macuquita, puede ser explicada en función del surgimiento de esta
población, que es referida en la literatura como un pueblo formado por negros
fugados de Curazao, los cuales se internaron en tierra firme al pie de la
Sierra de San Luis, y en esa región se mezclaron con indios de la zona también
fugitivos. Podemos suponer que esos negros eran ya mezclados, zambos,
descendientes de mujeres indígenas de origen Caquetío, ya que Curazao también
fue zona de influencia de este grupo indígena. Esto permite suponer que el
haplogrupo D predominaba entre los Caquetíos, como fue postulado ya por Toro Labrador
et al. , 2003. Análisis de la secuencia
de la región hipervariable HVSI, puede informar mejor sobre estas similitudes,
al permitir diferenciar linajes dentro de este haplogrupo. Estos hallazgos
parecen evidenciar una diversidad genética importante en esa zona como probable
ruta de paso hacia el sur y el Caribe y viceversa, en época prehispánica. También
muestran la utilidad del ADNmt detectado en poblaciones urbanas contemporáneas,
para inferir sobre migraciones de grupos étnicos ya extintos. Se recomienda aumentar
la muestra y realizar análisis de secuencias para un nivel mayor de precisión.
De esta manera podemos afirmar casi con toda seguridad que los caquetíos llevan en su sangre principalmente el haplogrupo D y que que si los miembros de la familia Yajure somos realmente descendientes de la etnia caquetía, entonces en los resultados de las pruebas de ADN debería salir grandes cantidades de este haplogrupo en el área del porcentaje de genes americanos, centroamericanos, sudamericanos o cualquier forma como los presenten los resultados del examen, lo importante no es la zona mostrada propiamente dicho, sino los haplogrupos que presente para así relacionarlo con las etnias. En siguientes artículos hablaremos más al respecto.